Lenguaje inclusivo


GUÍA PRÁCTICA DE COMUNICACIÓN INCLUYENTE
 
INTRODUCCIÓN

El objetivo de esta guía es facilitar a toda la plantilla diferentes herramientas para el uso del lenguaje inclusivo en la organización y garantizar el compromiso de esta con la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

El lenguaje es un elemento clave que influye directamente en la imagen que proyecta la empresa tanto externa como internamente. Por ello, es importante cuidar las comunicaciones en ambos niveles garantizando la utilización de un lenguaje no sexista.

El contenido de esta guía está basado en las recomendaciones y guías del Instituto de la mujer y para la Igualdad de oportunidades del Ministerio de Iguadad.

CONCEPTOS

1. ¿Qué es el lenguaje sexista?

El lenguaje no es sexista en sí mismo, sino que lo que le da el carácter de sexista es la manera en la que lo utilizamos.
De acuerdo con la Guía Práctica de Comunicación Incluyente elaborada por el Servicio de Asesoramiento para Planes y Medidas de Igualdad en las Empresas del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, el lenguaje sexista alude a un código de comunicación que invisibiliza a las mujeres y que puede provocar su infravaloración o ridiculización, pero que en todo caso las subordina. Se produce, principalmente, por la utilización del masculino como genérico y porque ofrece una imagen estereotipada de las mujeres. Esto es lo que se conoce como androcentrismo lingüístico.

2. Lenguaje inclusivo

Por el contrario, el lenguaje incluyente, es el uso no discriminatorio del lenguaje. Implica que la forma en la que se utiliza la comunicación no invisibiliza ninguno de los sexos y refleja una presencia equilibrada de mujeres y hombres fuera de cualquier estereotipo de género.

BUENAS PRÁCTICAS

A continuación, os mostramos diferentes soluciones para incorporar el lenguaje inclusivo
en nuestra gestión diaria:

I. Usar términos genéricos o colectivos y evitar el abuso del masculino genérico.

II. Utilizar fórmulas que engloben ambos sexos si desconocemos a las personas
destinatarias de nuestro mensaje:

III. Uso de desdoblamientos y soluciones a problemas de estilo:

a) El uso de dobletes con barras (/) debe utilizarse en casos limitados y no de manera generalizada en cualquier tipo de escritos, por ejemplo:

  ➢ Encabezados
➢ Impresos de solicitud
➢ Formularios

b) El uso del @ debe limitarse también a casos muy específicos cuando no exista otra fórmula más adecuada o en el lenguaje informal, ya que no se trata de un símbolo lingüístico en sí mismo.

IV. Utilización de fórmulas de tratamiento igualitario entre hombres y mujeres:

a) Evitar el uso de señorita para referirse a las mujeres. Debe utilizarse un tratamiento simétrico de ambos sexos:

  ➢ D./Dª. – Dª./D.
➢ Señora/Señor – Señor/Señora

b) En formularios y documentos administrativos, eliminar la referencia masculina utilizada para su redacción, estableciendo fórmulas que contemplen ambos sexos:

➢ “Nombres y Apellidos”
➢ D./Dª. – Dª./D.

c) Evitar el uso del nombre de pila de las mujeres en aquellos contextos en los que se utilice el apellido para los hombres.

V. Uso del femenino para referenciar cargos, oficios y profesiones:

a) Debe utilizarse el femenino si el cargo, oficio o profesión está desempeñado por una mujer, y el masculino en caso de que lo haga un hombre.

b) En caso de que no sepamos si el cargo, oficio o profesión está desempeñado por una mujer o un hombre, es recomendable utilizar el nombre del organismo que la persona representa en lugar del cargo, oficio, etc:

VI. Utilización de imágenes y contenidos web corporativos:

a) Imágenes:

➢ Deben utilizarse imágenes no sexistas y que no sean denigrantes para las mujeres.
➢ No debe tratarse de imágenes que dejen a la mujer en situación de inferioridad respecto del hombre.
➢ Hay que evitar el uso de imágenes estereotipadas o que refuercen estereotipos de género.
➢ Evitar el uso de la figura masculina como genérica a la hora de representar a la plantilla.

b) Contenidos web:

➢ Dar visibilidad a las mujeres promoviendo una representación equilibrada entre ambos sexos en los contenidos corporativos.
➢ Inclusión de contenidos en materia de igualdad que sean accesibles y visibles.